El cuarto libro de Blon revisa los cuentos tradicionales y con ojos modernos a través de poemas incisivos que los conectan con la actualidad.
«Recuerdo un mundo dorado de peonzas y carruseles,
de la leche con galletas, magdalenas y pasteles,
vestidos de superhéroes pintábamos nuestras pieles,
panderetas y flautines, pianos y cascabeles».